Opinión

Por favor, háganlo

Antonio Tourville.

Por Antonio Tourville (*), especial para NOVA.

 

Días pasados se me realizó una entrevista en el programa “El Reloj” sobre lo que había dicho la Presidenta de los docentes. Consciente de que tenía sólo dos minutos para hablar, utilicé las palabras que mejo rdescriben ciertas situaciones, y que algunos califican como malas palabras o groserías y se enojan cuando las escuchan.

Dichas palabras son: estafadores, chorros, mentirosos, caraduras, etc. Qué mejores palabras para describir situaciones, o tal vez quieran que utilice el diálogo de un encumbrado consejero que habla y habla y no dice nada. Explicaré lo que pienso de la educación elemental actual y por qué tipifico a ciertos educadores con palabras que para mí son descriptivas y para otros malas palabras.

Perón decía que las gestiones se miden por los resultados. Analicemos los resultados de la educación elemental, primaria y secundaria. Cuando los que egresan del secundario se presentan a la facultades para empezar a cursar una carrera, son sometidos a un curso de ingreso en el cual se hace un repaso de lo supuestamente sabido por ellos y luego se los evalúa sobre temas que han desarrollado reiteradas veces en su educación primaria y secundaria.

El resultado es que la mayoría reprueba y tiene que ir a tomar clases particulares para reintentarlo. También una buena prueba de la preparación que tienen los que cursan el último año de la educación secundaria es verlos cuando participan en programas televisivos con preguntas como: ¿cuál fue la batalla en la que Urquiza derrotó a Rosas? ¿Cómo se llama la cadena montañosa que separa España de Francia? O ¿cuál es el radio de un círculo de 50 centímetros de diámetro? Es decir, preguntas mas que elementales, y el resultado es cero.

No saben, no contesta. También se ponen en manifiestos estos resultados cuando se los escucha tratando de leer en voz alta ó cuando se los interpela para seleccionar personal y se les da a interpretar un pequeño texto ó a realizar una redacción. Dirán que generalizo, pero cuando a una más que amplia mayoría le pasa los descrito, podemos generalizar, y decir: el resultado del trabajo de los educadores argentinos es pésimo.

Ahora bien, si además de esto uno los escucha decir que son los defensores de la educación pública, que son mártires de esfuerzo y que no sólo reclaman salarios sino que también luchan por la optimización y no hablan de los pésimos resultados de sus gestiones y no plantean nada para superar este desastre y sólo exigen que le den más plata por este fracaso. por qué se enojan si alguien los tipifica como estafadores, o no es una estafa que los padres se rompan el lomo trabajando para que sus hijos aprendan y en realidad se los devuelven a los 10 años de estudios, sabiendo poco y nada.

También se enojan porque generalizo, pero si los resultados son en un gran porcentaje los descriptos, esto quiere decir que hay planes que no sirven, gestiones ineficientes, sistemas disciplinarios desastrosos, maestros y profesores incapaces o sinvergüenzas y otros que no lo son, pero se callan la boca y nada dicen.

Alguno tienen la culpa porque no sirven y otros porque sirviendo se callan, entonces la generalización es válida, y no se enojen si se los tilda de caraduras, porque, si no fuera así, los que no sirven renunciarían y se dedicarían a otra cosa, y los que sirven hablarían y propondrían lo necesario para que arreglemos la educación argentina, es decir, el futuro de la patria, porque los especialistas son ellos, no nosotros.

Decía la Presidenta que el 30 por ciento de los maestros no trabajan por tener carpeta médica, yo me pregunto: ¿por qué antes esto no pasaba? ¿Habrá un virus que sólo ataca a los maestros? Existen profesiones mucho más estresantes o mucho más nocivas para la salud, pero ni por asomo tienen este índice de carpetas médicas y ni que hablar si lo comparamos con los educadores de escuelas privadas, salvo que digan que los alumnos de las escuelas públicas contaminan.

Por ello creo que hay un porcentaje importante de sujetos que fingen dolencias, especialmente las psiquiátricas. Por eso no se enojen si los trato de chorros, porque eso son los que les están robando recursos al presupuesto que tienen los pibes para educarse.

No hay padres que no sepan, si tienen hijos en la secundaria, que la ausencia de los profesores a dictar clase es reiterada y más que abundante, me animaría a decir que están en un porcentaje más que alto. Entonces, cuando Daniel Scioli dijo en campaña que los estudiantes habían tenido un número alto de días de clase, ningún dirigente sindical o docente le salió al cruce a decir que no era cierto, porque los chicos en esos días de los que Scioli hablaba habían tenido como mínimo la mitad de las horas libres, así que lo que decía Scioli era mentira, la escuela había estado abierta esos días, pero las horas dictadadas habían sido la mitad.

Por eso no se enojen si los llamo mentirosos o caraduras. Mi objetivo cuando digo todo esto no es pelearlos, sino que deseo, sueño y quiero que tengamos una mejor educación para brindarle a los pibes, que como bien ustedes dicen, son el futuro de la patria, pero por el camino que vamos el fracaso y el desastre está a la vuelta de la esquina.

Y no me vengan con que yo ataco a la educación y a los educadores, porque cuando hubo que marchar y pelear por la educación yo marché y peleé junto a ustedes, a pesar de no ser docente.

Por eso, compañeros o compatriotas, como mejor les guste, hay que reencaminar la educación argentina, y ustedes son los especialista en el tema, háganlo y se merecerán las mejores remuneraciones, pero hoy por hoy, teniendo en cuenta los resultados que producen, poco y nada se merecen..Y como decía mi mama, "el que bien te quiere te hará llorar, el que mal te quiere te hará reír", y yo a ustedes los quiero mucho, porque son los hacedores del futuro de todos, pero por favor háganlo.

 

(*) Dirigente peronista.

Envianos tu comentario